Un inventor o un innovador genial es aquel que pasa del “chispazo” a la concreción de una idea. Reconozcamos, por ejemplo, que Bill Gates no es famoso por haber inventado un software en su casa, sino porque hoy todos en alguna medida dependemos de Microsoft Windows e Internet Explorer. Eso sólo se consigue saltando muchos obstáculos, como en una carrera de vallas. A esta misma hora en el mundo entero habrá seguramente muchos Bill Gates escondidos, que nunca llegaremos a conocer. Digamos, entonces, que así como saltar vallas requiere técnicas que todo entrenador conoce, llevar adelante iniciativas implica solucionar problemas y esto puede hacerse de mejor manera si se ponen en práctica ciertos pasos.
Identifique el problema: Generalmente cuando estamos frente a un problema contaminamos nuestra visión con la sensación de no poder avanzar. Definir el problema es determinar exactamente dónde radica la dificultad. Los intentos de mejoramiento que parten pensando en las soluciones, generalmente fracasan. Si el proyecto que está emprendiendo tiene más de un problema, es lo más probable, identifique y defina cada uno. Plantéese todos los problemas posibles, sin autocensura, posteriormente tendrá la oportunidad de eliminar algunos de los problemas registrados. Siempre es mejor tomar el tiempo necesario para reflexionar con calma y hacer, en lo posible un análisis desprovisto de cargas negativas.
Analice el o los problemas seleccionados: Es absolutamente necesario determinar las causas del problema y hacerlo en el nivel más específico posible. No es lo mismo decir “nom e quisieron entregar el formulario de postulación” a decirse “no me entregaron el formulario de postulación porque fui cuando estaba cerrado”. Analizar un problema es desagregar sus partes para intervenir sobre situaciones específicas. Debemos centrarnos sólo en las causas más importantes del problema que hemos definido. Para ello, es necesario hacer una lista con las causas que aparecen como las más frecuentes del problema. Para facilitar y orientar la elaboración de esta lista de posibles causas, se las puede diferenciar entre:
Causas materiales; por ejemplo, falta de recursos.
Causas personales: por ejemplo, desconocimiento.
Causas de procedimientos administrativos; por ejemplo, hay mucha burocracia.
Causas legales; por ejemplo, no hay una autorización en regla
Enfréntelo con la mejor actitud: Mentalmente debe eliminar las objeciones que se transforman en barreras impuesta s por nosotros mismos. Es frecuente que nos digamos: “Es una idea impractible”. “Eso no se puede hacer”. “Ya lo probamos antes”. “No tenemos los recursos”. “No ha llegado el momento para eso”. “No se puede”. “La burocracia me la ganó”.
Empezar a hacer gestiones desde esta actitud es ponerse la barrera a un nivel más alto del que ya está
Desarrolle posibles soluciones: La pregunta que debemos responder es: qué situaciones son posibles de mejorar desde nuestro propio ámbito de responsabilidad. Esta etapa, generalmente requiere creatividad, innovación, iniciativa, emprendimiento, tenacidad. Aquí se nos plantea el desafío de innovar, de buscar soluciones creativas que permitan mejorar el problema, actuando sobre las causas y no sobre los efectos indeseados. Un método útil para fomentar la creatividad es, por ejemplo, aplicar a la situación actual soluciones que han sido utilizadas para resolver otros problemas. Puede que la idea funcione tal como fura usada alguna vez anterior, o quizá haya que adaptarla.
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